Foto: EL ESPECTADOR

El muerto al hoyo y el vivo al baile, popular dicho que al parecer se aplica literalmente por parte de autoridades y mayoría de ciudadanos de Cali, que pese a la preocupante cifra de muertes violentas (“más de 160 ” personas), en lo transcurrido de diciembre, adicional más de 70 quemados con pólvora, cifras que no incluyen las celebraciones faltantes de cierre de feria y fin de año… Lamentablemente estas cifras no son para celebrar "santos inocentes" son reales y !crecientes!

Uno de los eventos mas controversiales de las últimas versiones de la feria de Cali, sigue siendo la cabalgata, por relacionarse con maltrato animal, otros argumentan que las cabalgatas representan una involución y retroceso cultural, en la medida que evocan o repiten la historia de la época de la colonia, cuando los señores gamonales paseaban en sus caballos, mientras los siervos y plebe les aplaudía a su paso, e incluso les hacia calle de honor…

Ahora es tal el grado de “esclavitud” que la calle de honor es multitudinaria e incluso muchos pagan por una boleta para acceder a un palco para ver y aplaudir el paso no solo de los caballos, también de sus jinetes, muchos de ellos en estado de embriaguez, y los gamonales son reemplazados por celebridades nacionales y desde luego algunos personajes de la cultura y actividad traqueta que sigue vigente.

Es innegable que muchas de las “amazonas” que montan hermosos y valiosos ejemplares equinos son verdaderas beldades, pero curiosa y paralelamente a la cascada por demandas de implantes de silicona imperfectos (pip), es más que evidente la tendencia de los grandes implantes que simulan incluso las jugosas sandías…

Los argumentos de los detractores de la cabalgata de la feria de Cali, son el maltrato a que se somete a los equinos (generalmente por parte de jinetes ebrios), por objetos lanzados, harina, espuma e incluso se conoce de “caballistas” abusadores que suministran alcohol a los caballos…

Según el balance de las autoridades locales es positivo, no obstante se conoció de la muerte de una yegua, que fue sacrificada luego de sufrir lesiones irreversibles, se reportaron otros animales heridos y las “burrotecas” que son equinos criollos, cargados con potentes equipos de sonido, que a su paso son foco de contaminación auditiva, desconociendo el estrés a que se somete a los animales.

Irónicamente durante la transmisión en directo de la cabalgata, mientras el alcalde de Cali, argumentaba control total sobre el consumo de alcohol por parte de los jinetes, la cámara “ponchaba” a uno de los participantes que montando su caballo bebía no propiamente agua ( el célebre whiskey de la botella verde…).

La belleza y nobleza de los equinos es subestimada, lamentablemente un evento como la cabalgata de la feria de Cali, No permite apreciarlos, en razón a que pasan en “tumulto” y con la desventaja para los equinos, que quienes se roban las miradas y la atención son “Las tetas siliconadas”.

La Directora de Sentir Animal propone cambiar la cabalgata por un evento donde se puedan apreciar en forma correcta y organizada los caballos (tipo exposición equina) en un coliseo o escenario propicio para ello y así evitar el maltrato y abuso de los equinos.

Al caballo lo que es del caballo y los cirujanos plásticos con sus pacientes que busquen otra “vitrina” para exhibir sus voluptuosas, temblorosas y “controvertidas” obras…

Por John Garcia Fitzgerald, colaborador de Soyperiodista.com

" />
Breakingnews
free vector