Mucho tiempo ha pasado desde que Brigitte Bardot, símbolo sexual de los años 60, escandalizara a medio mundo al hacer "topless" en la playa de Cannes. Desde ahí se luchó para considerar a la desnudez como algo "natural" y en las playas de todo el mundo se vio el nudismo como una práctica aceptable.

Pero todo ha cambiado. Por lo menos en Francia, tierra pionera de las luchas por la libertad de género. Las mujeres no se desnudan por muchos motivos y considerar siquiera hacerlo es algo "vulgar", o sencillamente un acto que atenta contra el propio instinto de conservación.

Esto fue lo que reveló la encuesta hecha por Le Parisien en agosto. Solo el 12% de las mujeres francesas hacen topless en la playa y la cifra disminuye, informó un reporte de Le Express, que explica las causas por las que hacerlo ya no es tan buena idea. Los avances y campañas sobre el cáncer de piel y mama han calado dentro de la psique femenina.

De igual forma, la sobreexposición del desnudo (es muy fácil hallar la foto de un desnudo en Internet) y causas como FEMEN han hecho que todo lo que significaba estar desnuda tenga otro significado "La desnudez desvirtúa el mensaje", afirma el sociólogo Christopher Colera en la misma publicación.

Acomplejadas y acosadas

De igual modo, el cuerpo femenino es territorio de muchos conflictos. Uno de ellos  es la tiranía de la cultura y los medios, que imponen cuerpos perfectos. Muy a pesar del activismo que se realiza en redes sociales (como el caso de Megan Thonjes, quien luchó para que la foto de su trasero desnudo talla XXL no fuese censurada en Instagram) es indudable que el cánon de la atractibilidad sigue imperando a la hora de desnudarse. No por nada en la encuesta se revela que el 63% de las mujeres se sienten avergonzadas de desnudarse frente a amigas.

Pero no solo la vergüenza inhibe a hacer topless: el acoso sexual es una guerra que las mujeres enfrentan a diario. Medias peludas, condones con dientes, ropa interior que electrifica, son algunos de los artefactos que se han creado para que una mujer no sea abusada sexualmente por otro. Y hacer "topless" podría permiter que cualquiera tenga las fotos de una mujer desnuda en su teléfono celular y subirlas a Internet en minutos.

"Antes desnudarse daba el bronceado perfecto. Ahora deja una marca indeleble", concluyó el artículo de Le Express, en el que se revela que esto ya no es una novedad: puede ser una vergüenza para muchas.